martes, 12 de enero de 2016

El viaje de Chihiro (千と千尋の神隠し、Sen to Chihiro no kamikakushi)

El matrimonio Ogino emprende, junto con su hija Chihiro, un prometedor viaje que les llevará a su nuevo hogar. La niña, que cuenta con diez años de edad, resulta ser una criatura consentida que muestra un evidente hastío ante la perspectiva de su inminente cambio de vida.

Los caprichos del destino hacen que la familia se pierda en su viaje y llegue al final de un camino sin salida. Deciden entonces dejar el coche e investigar el terreno a pie, adentrándose en un túnel que les llevará a lo que ellos interpretan como un parque temático abandonado.

Desde uno de los restaurantes del supuesto parque, llega un agradable olor a comida que hace que el matrimonio Ogino decida tomarse un descanso para comer. Aunque el restaurante se encuentra sin personal a la vista, los mostradores rebosan de suculenta comida y el banquete para los padres de Chihiro no se hace esperar.

La niña, que desde el principio desconfía de la espontánea aventura, decide alejarse de su familia para explorar los alrededores. A su regreso, descubre en lugar de a sus padres a dos enormes cerdos que están siendo golpeados por el que parece ser el dueño del restaurante.

Asustada, decide remontar el camino y regresar al coche, pero la noche cae y se encienden los farolillos de las calles que empiezan a rebosar de extrañas criaturas que deambulan de un lado para otro…  Chihiro y su familia ya no se encuentran en su mundo.

¿Cómo saldrá adelante la mimada Chihiro en este mundo extraño? ¿Conseguirá finalmente rescatar a sus padres para volver juntos al nuevo hogar que les espera?


El cine anime o de animación japonés, en estrecha relación con el manga, representa para el mundo occidental una de las marcas de identificación propias de la cultura japonesa actual, asociada, especialmente, al colectivo de jóvenes y adolescentes.

Sin embargo, y aunque en occidente relacionemos el cómic y los dibujos animados con la infancia y la adolescencia, la realidad japonesa impone una tradición generacional de consumo de anime y de manga que evoluciona sin discriminación de edad, sexo, estrato social o nivel cultural.

Dentro del amplio catálogo de productores de anime que proliferan desde hace décadas en Japón, el Studio Ghibli es sin duda el más conocido y reconocido dentro y fuera de las fronteras niponas gracias, en gran medida, al brillante trabajo de su cofundador y director estrella Hayao Miyazaki.

Ghibli, que significa “viento cálido que sopla en el desierto del Sáhara”, da nombre al Studio que llega como un soplo de aire fresco en el mundo de la animación japonesa, ofreciendo una calidad inusitada a un género cinematográfico caracterizado hasta ese momento por las películas de bajo presupuesto.

Aunque oficialmente nace en 1985, los orígenes del Studio Ghibli se remontan a 1983, año en que comienza a fraguarse Nausicäa del Valle del Viento a partir de un manga del propio Miyazaki. Durante las décadas de los 80 y los 90 el Studio produjo varias películas, sin embargo, su reconocimiento nacional e internacional no empieza a cosecharse hasta 1997, año en que se estrena La Princesa Mononoke. El reconocimiento definitivo llega en forma de Óscar pocos años después, en 2001, cuando la Academia de Hollywood otorga el Premio a la Mejor Película de Animación a El viaje de Chihiro.

La pasión que imprimen en sus trabajos Hayao Miyazaki y su socio y amigo Isao Takahata (autor de obras tan importantes como la serie Heidi o el film La tumba de las Luciérnagas), hacen de Ghibli un Studio creador de magia y de sueños que se materializan en producciones cinematográficas, auténticas joyas que quedan engastadas para siempre en el recuerdo y en el corazón de su público.

Miyazaki, aunque con una importante influencia foránea en muchos de sus trabajos, evidencia una gran preocupación por conservar las raíces de su  pueblo, inquietud que se traduce en una fuerte representación de la cultura y las tradiciones japonesas en sus producciones. Esta preocupación es palpable en películas como La Princesa Mononoke y la oscarizada El viaje de Chihiro, elegida como próxima proyección del Club Honobono de literatura japonesa. Será el martes 26 a las 19:00 h. en Lfont Tea Mountain.

Rebeca Fernández Mellado





El viaje de Chihiro
Dirección y guión: Hayao Miyazaki.
Producción: Studio Ghibli (Japón, 2001).
Música: Joe Hisaishi.
Duración: 124 min.
Color.
Tráiler de la película:





domingo, 6 de diciembre de 2015

El intendente Sansho


Querid@s honobonian@s:

Empujados por el destino, como simples hojas de otoño a merced del vendaval, tres miembros de una misma familia recorren Japón de norte a sur en busca del padre, del que no tienen noticias. Zushio, con solo 12 años, su hermana Anju y la madre de ambos conocerán el engaño, la crueldad y la esclavitud, pero también la piedad, el poder revelador de los sueños y el milagro.

Para Zushio, el atormentado viaje había empezado en Shinobugori, cerca de la actual Fukushima, y terminará en uno de los salones del templo Kiyomizu-dera de Kioto. Una enigmática figurita de oro del Jizo Bosatsu lo acompaña en su periplo, que supone no solo un recorrido geográfico preciso sino también el descubrimiento de los impulsos que habitan el alma humana, encarnados en los personajes que aparecen en la narración.

Ogai Mori escribió la historia en 1915, inspirándose en un relato anónimo anterior, y Mizoguchi la llevó al cine en 1954, obteniendo el León de Plata en el Festival internacional de cine de Venecia de ese mismo año. Para muchos supuso su consagración definitiva en Occidente.

La versión cinematográfica de El intendente Sansho de Mizoguchi compone una revisión personal e innovadora del relato original que no entra en confrontación con el cuento de Ogai Mori. Por otra parte, las cuarenta páginas que ocupa este permiten disfrutar, incluso al lector más atareado, de los matices y cambios estilísticos que adornan la narración principal, que van desde la descripción concisa de los ambientes y personajes, hasta la relación pseudohistórica de los antecedentes de la familia de Zushio o de las medidas que decretará convertido en el gobernador Masamichi, por ejemplo.

Teniendo en cuenta que Ogai es, junto a Soseki, uno de los padres de la narrativa japonesa del siglo XX, que ayudó a conformar el “léxico de la modernidad” y que desempeñó una labor decisiva como traductor y divulgador de la literatura occidental durante el periodo de Meiji, vale la pena detenerse en la contemplación de su estilo y en la ajustada elección de recursos con que elaboraba sus cuentos, que podréis percibir gracias a la excelente traducción de Elena Gallego. El libro, que recoge otros cinco cuentos del autor, viene acompañado, además, por un interesante estudio preliminar de Carlos Rubio.

Ogai Mori: El intendente Sansho, traducción de Elena Gallego, prólogo de Carlos Rubio, Contraseña Editorial, Zaragoza, 2011.

El próximo martes día 22 a las 19:00 h. en Lfont Tea Mountain hablaremos del libro y proyectaremos la película de Mizoguchi:

El intendente Sansho (Sanshô dayû) Japón, 1954
V.O. con subtítulos en castellano
B/N Duración 120 min. aprox.

Un abrazo


Pedro Pablo Ontoria

viernes, 20 de noviembre de 2015

Mizoguchi Kenji: Las hermanas de Gion


Querid@s honobonian@s:
La convocatoria de este mes está marcada por el cine. Nuestra inquietud y curiosidad nos llevan ahora por nuevos derroteros y para empezar nada mejor que el director fundacional de la cinematografía japonesa, Kenji Mizoguchi (1898-1956). Ya nos referimos a él en un post anterior, cuando presentamos una de las obras de Ueda Akinari hace pocos meses. Hoy lo hacemos convirtiéndolo en protagonista absoluto de nuestro amor por Japón.
Aunque anterior a los conocidísimos Yasujirô Ozu y Akira Kurosawa, se trata de un creador moderno, tanto por su técnica como por su temática. Sus personajes surgen de un fondo oscuro, casi tenebrista (en términos pictóricos), iluminando con sus rostros y con su individualismo reivindicaciones por las que aún hoy se lucha en muchos países del mundo.
La pobreza, la liberación de la mujer y los conflictos sociales presentes en sus películas conectan su trabajo con lo que, a muchos kilómetros de distancia, se haría años después en el neorrealismo italiano, por ejemplo.
La primera película de Mizoguchi que veremos será Las hermanas de Gion (Gion no shimai), de 1936.
Dice la breve reseña: “Omocha y Umekichi son dos hermanas geishas, que no de sangre, que viven en el barrio de Gion, Kioto. Las dos representan dos polos opuestos de la mujer japonesa: Omocha es una chica moderna y Umekichi, una mujer tradicional japonesa. Estas diferencias se agudizan cuando el negocio del mercader Furusawa, su protector y cliente habitual, quiebra.”
Cuando Mizoguchi filme, años después, otra película emblemática sobre la necesaria libertad de la mujer, Arde mi amor (Waga koi wa moenu), de 1949, recuperaremos algunos de los ecos que ya se inician en la primera obra que visionaremos, que es además la primera que su director consideró digna de ser recordada.
Próximo martes día 24 a las 19:00 h. en Lfont Tea Mountain
Las hermanas de Gion (Gion no shimai) Japón, 1936
V.O. con subtítulos en castellano
B/N Duración 70 min. aprox.

Un abrazo


Pedro Pablo Ontoria

martes, 22 de septiembre de 2015

La sociedad civil japonesa

Querid@s honobonian@s:

Estamos muy contentos, porque en nuestra próxima cita contaremos con la presencia de María Casado, que hará una exposición sobre un tema tan específico, actual e interesante para nosotros como son los movimientos ciudadanos y su presencia en Japón, un país con una dinámica social muy distinta al nuestro. Comenzando por una recapitulación de lo acaecido en los años 60, poniéndolo en relación con las reivindicaciones medioambientales y analizando lo ocurrido en la época de la globalización, podremos comprobar si, de hecho, la sociedad civil existe en Japón, tal y como aquí la entendemos.

Como ya sabemos, las relaciones interpersonales están definidas allí bajo criterios históricamente distintos a los nuestros. Pero estos han cambiado. Con la apertura, hace ya casi 150 años, de Japón a Occidente, con la americanización de sus costumbres y posteriormente con la construcción de una identidad propia, original y moderna entre los jóvenes, asistimos tal vez a un cambio definitivo en el modelo que hasta ahora nos servía para describir socialmente “lo japonés”.

Si esto es así, la forma en que los individuos se relacionan con las instituciones y las grandes corporaciones acaso haya cambiado también allí. Podemos preguntarnos si existe una sociedad civil en Japón, pero no lo haremos solos. Lo haremos guiados y en compañía de alguien que ha estudiado el tema en profundidad.

Gracias, María.

(María Casado es especialista en política japonesa y profesora de la Universidad Europea de Madrid desde 2007. También ha impartido clases de traducción directa de japonés a español en la Universidad Pontificia de Comillas durante cuatro años y se ha encargado durante tres de la coordinación del programa de estudios de turismo de la Pontificia Universidad Católica de Ponce, Puerto Rico.

Durante dos años, entre 2001 y 2003, realizó estudios e investigación en materia de relaciones internacionales en Asia en la prestigiosa Universidad de Tokio becada por el Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología de Japón, realizando también estudios en la Universidad de las Naciones Unidas (UNU).

Además, ha trabajado como locutora de la radiotelevisión japonesa NHK y como redactora de citas periodísticas durante el mundial de fútbol Corea-Japón de 2002; ha colaborado en calidad de voluntaria con la Sección Cultural de la Embajada de España en Japón; ha trabajado como guía en varios países asiáticos y ha sido redactora y editora de LeaderSummaries.com, entre otros.)

Próximo día 29 de septiembre, de 19:00 a 21:00 h.


Un abrazo

Pedro Pablo Ontoria